AVILES FIESTAS DEL BOLLO FIESTA DE INTERES TURISTICO NACIONAL
A escasos ocho minutos de la nuestra casa rural Quintana de la Eria tienes esta fiesta que se celebra el Lunes de Pascua, al finalizar la Semana Santa, las calles y plazas del casco histórico son equipadas con mesas y sillas en una hilera continua de más de cuatro mil metros.
Los vecinos y visitantes disfrutan de la comida elaborada en su casa o servidas por restaurantes de la villa. Los más jóvenes utilizan los parques de la ciudad como espacio de encuentro gastronómico y festivo. Anualmente una media de doce mil personas participan del encuentro culinario compartiendo compañía, mesa y tertulia.
Las Fiestas de El Bollo tienen su origen a finales del siglo XIX, siendo una manifestación de convivencia y participación popular que celebra la llegada de la primavera y el fin del ayuno pascual. Tienen lugar al finalizar la Semana Santa, en el Domingo de Ramos y Lunes de Pascua. Fue declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional en el año 1972
El Domingo de Pascua, al medio día, y el Lunes de Pascua, a la tarde, recorren las calles de la ciudad un amplio desfile con carrozas engalanadas, gigantes y cabezudos, bandas de música y grupos folklóricos.
Las carrozas son diseñadas y construidas por distintas asociaciones ciudadanas, reflejando motivos alegóricos de la primavera o elementos representativos de la ciudad. La fiesta se completa con actuaciones musicales diversas: corales de habaneras, música celta y verbenas. Y a las doce de la noche, fuegos artificales en la Ría.
Un poco de historia…
A finales del siglo XVII, los veleros que hacían la "Ruta de las
Américas", Zarpando de los puertos asturianos, llevaban entre sus
provisiones un pan endulzado, que tenía propiedades para endurecerse y
conservarse largo tiempo sin enmohecer.
Los astures lo diferenciaban de la Boroña, obtenida con harina de maíz,
dándole nombre de "bollo" y "marañuela", que subsisten en la actualidad.
Tanto la marañuela como el bollo se amasan con harina de trigo, manteca
de vaca, azúcar y yemas de huevo y zumo de limón.
En Avilés este bollo ancestral evoluciona en delicia repostera, presentándose cubierto de "escarcha" de azúcar, con el nombre de "bollo mantecado". El dulce se convierte en el símbolo gastronómico de la fiesta de El bollo, fundada en 1893 para celebrar, en la Pascua de Resurrección, la llegada de la primavera.
